Nada nuevo.
Hoy me vi por enésima vez la película de Rescatando al Soldado Ryan. Es buena la película, tiene detalles que en verdad te hacen pensar. La moral del Capitán, el compañerismo de los soldados, la cobardía de Uphan, etc.
Me hizo pensar en el qué haría yo si estuviese en una guerra. No sabría cómo actuar, realmente. El hecho de matar por el simple hecho de haber nacido en un lugar diferente al tuyo me asusta un poco. O sea, no hay odio de por medio, sólo un nacionalismo. Y el hecho ideológico, ni hablar. “Matar por defender tus ideales” simplemente repudio el conducto; las ideas deben defenderse con pluma en mano, con argumentos. “Matar por conservar tu libertad” creo yo que es el argumento que se ha usado en casi todas las guerras, o al menos, es la idea de los soldados para justificarse.
Al intentar pensar en una “razón” lógica para justificar el motivo de una guerra, me doy cuenta que en realidad respeto a los que han ido a una. Mira que matar a tus similares por un motivo un tanto difuso que sólo entienden los que te mandan a matar, y después de eso, regresar con la frente en alto y ser llamado héroe de guerra por haber matado, y más aún, ver a tu familia a los ojos es algo realmente heróico. Aclaro, es heróico para los que reconocen con lágrimas que el único premio que ganaron de una guerra ajena fue regresar a salvo con sus familias, y vergonzoso para aquellos que regresaron orgullosos de haber matado a cientos y sienten el deseo de que su descendencia haga lo mismo por su país.
Las guerras no son estúpidas, y sentencio al que diga lo contrario. Son necesarias para que el hombre sepa lo atróz e inhumano que puede llegar a ser, y así aprenda que el matar no es el conducto para nada. Para que sepa que cada vez que jala el gatillo está matando al esposo, al hijo, al hermano, al sobrino, al abuelo, al tío de alguien.
Es necesario cometer el error para no volverlo a hacer jamás.
La libertad no se defiende con guerra, sino con responsabilidad y respeto. Respeto a la libertad de los demás.